PORN-ARCH: OMA y las tiendas Víctor & Rolf. Distracción, seducción y botox.


PORN-ARCH: OMA y las tiendas Víctor & Rolf. Distracción, seducción y botox. Por: Pedro Livni + Gonzalo Carrasco Purull.

Recientemente OMA (Office for Metropolitan Architecture) ha diseñado la tienda para la marca holandesa de ropa masculina Viktor & Rolf (http://www.oma.eu/index.php?option=com_projects&view=project&id=1321&Itemid=10 ). Ubicada dentro del Harvey Nicols en Londres,  la tienda aspira a volverse el modelo genérico para las futuras sedes a replicarse en el resto del mundo.

Extrañamente, el diseño de OMA está más cercano a las manipulaciones figurativas posmodernas y de lo camp, que a las transgresiones arquitectónicas, marca registrada de OMA, que la firma ha venido realizando en la misma área para PRADA. La sede de Viktor & Rolf Londres presenta un diseño conservador dominado por el logo aplicado sobre un espejo y una pieza central a modo de columna truncada –ambos en resina en color negro brillante – que hace las veces de guardarropa. Sin más ambiciones que los de un mueble convencional el remate superior consta de una empalagosa moldura más propia del último Philippe Starck que de las usuales transgresiones tecnológico-materiales de OMA.

Poco tiempo atrás se inauguró en Paris, también diseñado por OMA – Rem Koolhaas, en este caso asociado con el diseñador Clement Blanchet, el restaurante Le Dauphin. Alejado del manierismo figurativo de Viktor & Rolf en Le Dauphin el espacio se tiñe sobriamente de blanco debido a la utilización de mármol de Carrara para revestir el piso, las paredes y el techo.

En común con Viktor & Rolf, Le Dauphin se aleja también de las investigaciones transgresivas de Koolhaas. Quizás los tiempos del Nueva York delirante ya estén muy lejos, o quizás en estos tiempos tan espectaculares la trasgresión y la novedad están en el no transgredir.

 

La estrategia botox.

El proyecto presentado por OMA para las tiendas Victor & Rolf se formula a partir de una observación basada en los estudios de mercado: que señala que  los hombres a diferencia de las mujeres tardan menos en la operación que implica comprar vestuario. Es así que para potenciar aún más la velocidad de la compra masculina, es que OMA trabaja con el tamaño de los objetos al interior de la tienda, incrementando la escala de algunos de estos,  como son los pilares, maniquíes y el propio logo de la tienda. En una estrategia que al igual que el aumento artificial de las partes del cuerpo mediante la aplicación de botox,  es que se busca   – mediante el tamaño – seducir al potencial comprador.

Así presentado, el proyecto se basa en una concepción del espacio comercial como un entorno no neutral. En donde – al menos para OMA – este se caracterizaría por ser diferenciado en cuanto al género de quien lo emplea. Un espacio sexualmente especializado, en donde el comportamiento masculino estaría asociado a una suerte de natural distraimiento – o” blasé”. Es así y con el fin de capturar la atención masculina, es que las cosas tengan que “agrandarse”. Un ejercicio que tal como en el caso de los libros para niños, el texto tiene que colocarse en “letras grandes”.

Es así que el sujeto para quien está pensado el diseño de las tiendas Victor & Rolf, además de ser un sujeto sexualmente específico, se mueve a través de un espacio de intercambio de distraídamente. Un lugar en donde la mirada viaja sin prestar demasiada atención a las cosas, una mirada para la cual todo aparece con el mismo valor. Para lograr fijar esta mirada huidiza del hombre contemporáneo, es que el proyectista la atrapa mediante la seducción que otorga el tamaño. En donde el espacio estandarizado del comercio se ve pervertido mediante un cambio de escala, en donde las cosas adquieren una presencia concreta – aunque sea de forma momentánea – tan sólo debido a su tamaño relativo.

 

Columna: género y carácter.

 

De  todos los elementos presentes en la propuesta, hay uno que destaca por sobre los demás: la columna. O al menos una parte de ella, la cual ha crecido más allá del espacio disponible de la tienda. Dado que el proyecto se basa en un entendimiento del espacio comercial como un espacio sexualmente especializado, es que no parece trivial que el principal protagonista de este espacio sea un elemento históricamente asociado con la expresión del carácter masculino, como es la columna. Y aquí parece doblemente redundante la propuesta de OMA. SI por una parte, las cosas aumentan de tamaño para capturar la mirada huidiza del hombre contemporáneo, con la intrusión de una columna clásica al interior de la tienda se subraya el género del público para quien está pensado este espacio. Mientras las cosas crecen para servir de trampa de la mirada, la columna sirve como espejo en donde lo masculino se representa. Al menos en su más clásica y tradicional lectura. No es trivial además que estas superficies – las de la trampa y el espejo – sean caracterizadas por un acabado altamente reflectante. En donde el hombre viaja, es capturado y reflejado en la convención de una tradición.

Chippendale en látex.

Si bien el aumento de las piezas o elementos de arquitectura podría hacer  sugerir que la estrategia adoptada por OMA posee un cierto cariz posmoderno, hay algo en esta propuesta que vuelve huidiza y compleja cualquier comparación con esas arquitecturas.

Mientras que en las superficies posmodernas lo vernáculo o al menos el reconocimiento de una tradición a la cual referirse o “citar” es una de sus principales características, en as superficies de las tiendas Viktor & Rolf, estas parecen rechazar cualquier pertenencia a alguna tradición. El acabado negro y reflectante de estas superficies anula no sólo las suturas o huellas de su construcción, sino debilitan cualquier evidencia de lo clásico presente en las molduras de la base de la columna. En un ejercicio que al igual que el color blanco de las arquitecturas modernas, borra toda pista de los procesos y materiales que hicieron posible su construcción. Unas superficies que al igual a un traje de látex, traducen fielmente las particularidades de un cuerpo específico – en este caso, el cuerpo clásico de una columna – para devolver una imagen “otra” de este. En donde se pervierten los significados comúnmente asignado a las cosas, con el fin de generar una experiencia nueva. Una experiencia que no nos remite a ningún lugar, a ninguna historia.

 

Porn-Arch.

El espacio generado por la propuesta de OMA para Víctor & Rolf nos habla de una escena arquitectónica en donde lo que se considera aceptable y deseable en arquitectura, se asemeja bastante con los excesos de una concepción contemporánea dominada por un profundo malestar frente a la belleza de los fenómenos cotidianos. En donde la misma categoría de lo bello se ha vaciado, como una fotografía demasiado tiempo expuesta al sol. En donde lo que nos parecía correcto y deseable ayer, aparece hoy banal e insuficiente. Y de ahí que la mirada se vuelva huidiza, pareciéndole todo lo que está frente a sus ojos cargado del mismo valor. Una concepción de lo bello siempre insuficiente, ante la cual se responde mediante la prótesis, el implante, la deformación, o simplemente con lo “grande”. Un esfuerzo por hacer del artificio, más que un medio, una estación terminal. Una escena contemporánea que a ratos parece haber abandonado la reflexión estética por la pornografía.VKPK.

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